Un empate sin goles que derivó en una intensa definición por penales (5-4) tiñó de celeste el Superclásico Nacional y puso a Bolívar en los cuartos de final del Torneo Amistoso de Verano 2026.
El estadio Hernando Siles fue escenario de una nueva edición del Superclásico Nacional. La tribuna norte se tiñó de celeste y blanco, mientras que la sur lució los colores amarillo y negro. Frente a frente, Bolívar y The Strongest salieron con un único objetivo: la clasificación.
Desde el pitazo inicial, la Academia asumió el protagonismo con una posesión prolija y salida ordenada desde el fondo. The Strongest respondió con presión alta y un juego intenso, buscando imponer condiciones desde los primeros minutos.
El encuentro fue parejo, aunque Bolívar mostró mayor insistencia en ataque. Sin embargo, la solidez defensiva —con destacada actuación del nuevo refuerzo ecuatoriano Xavier Arreaga— y las buenas intervenciones de ambos arqueros mantuvieron el marcador en cero.
El final del primer tiempo dejó una atmósfera cargada de nervios y tensión. El 0–0 sostenía la expectativa celeste de encontrar el gol que inclinara la balanza.





En la segunda mitad, el partido ganó en fricción. El Tigre realizó 5 cambios que generaron un mayor control y dominio que puso en peligro el arco defendido por Carlos Lampe, sin embargo, tras reordenarse el cuadro celeste recuperó el control del balón y volvió a generar jugadas ofensivas.
A los 80 minutos, el clásico alcanzó su punto más caliente: dos tarjetas rojas, una por lado, dejaron fuera del partido a Jaime Arrascaita por el conjunto atigrado y a Patricio Rodríguez por la Academia.
El pitazo final confirmó el empate sin goles y llevó la definición a los penales. Desde los doce pasos, el duelo se transformó en una ruleta emocional. Ejecución tras ejecución, el estadio alternó entre el silencio absoluto y el aliento ensordecedor.
El quiebre llegó cuando Ventura estrelló su remate en el travesaño. Bolívar no falló en sus ejecuciones y el 5–4 final selló una victoria sufrida, trabajada y cargada de carácter.





No fue un clásico de goles, pero sí de nervios, personalidad y temple. De esos que no siempre se recuerdan por el marcador, sino por la forma en que se ganan. Y Bolívar lo ganó con pulso firme cuando todo parecía temblar.
El próximo desafío de la Academia será en los cuartos de final del Torneo de Verano, instancia que se definirá entre Nacional Potosí y Real Potosí este domingo. Mientras tanto, el plantel celeste ya enfoca su preparación en la siguiente fase.