Bolívar firmó una actuación contundente la noche del miércoles 25 de febrero y derrotó 5-1 a Blooming en el estadio Hernando Siles, por la ida de las semifinales del Torneo de Verano 2026. En un clásico nacional, con gran marco de público y ambiente festivo en las tribunas, el conjunto paceño dio un paso decisivo hacia la final. La noche quedó marcada por los golazos de Robson, auténticas obras de arte dignas del Museo del Louvre.
Con su zurda de museo, Robson desató la magia en Miraflores. Anotó un triplete, que incluyó dos golazos para enmarcar. Bajó una con el pecho, la colgó de chilena, la clavó al ángulo y firmó una exhibición inolvidable. Blooming fue apenas un espectador ante una función de arte puro.
Mientras Robson firmaba una función de arte, en el banquillo se sellaba una tendencia. El duelo entre Flavio Robatto y Mauricio Soria tiene números contundentes. En nueve enfrentamientos directos, Robatto se impuso en seis ocasiones, empataron dos veces y Soria logró una victoria. La diferencia también se refleja en el marcador global: 28 goles a 8, con un impresionante +20 a favor de Robatto. Además, en cuatro de esos partidos su equipo marcó cinco goles, registrando resultados de 5–0 (en dos oportunidades) y 5–1 (también en dos ocasiones), estadísticas que evidencian una clara superioridad en este cara a cara.






Bolívar vistió su tradicional indumentaria celeste, mientras que el cuadro cruceño utilizó su camiseta alterna azul oscuro con bordes celestes. Ambos llegaban motivados tras superar con goleadas los cuartos de final, lo que anticipaba un duelo exigente.
El once inicial académico estuvo conformado por: Carlos Lampe; Ignacio Gariglio, Xavier Arreaga, José Sagredo; Leonel Justiniano; Ervin Vaca, Robson Matheus, Carlos “Tonino” Melgar; Patricio Rodríguez, Dorny Romero y Martín Cauteruccio. Santiago Echeverría no fue de la partida por acumulación de tarjetas amarillas, mientras que Jesús Sagredo cumplía suspensión tras su expulsión ante Real Potosí.
El inicio fue intenso y friccionado. Blooming apostó por presión alta y juego físico, intentando incomodar la salida limpia del local. La Academia, por su parte, buscó imponer circulación, triangulaciones y amplitud para romper el bloque defensivo visitante.
El punto de quiebre llegó al minuto 19, cuando Bejarano vio la tarjeta roja y dejó a los cruceños con diez hombres. A partir de entonces, el dominio fue absoluto. Con superioridad numérica, el equipo paceño controló el mediocampo y comenzó a generar ocasiones con mayor claridad.
El premio llegó a los 35 minutos: Robson Matheus, la figura de la noche, sacó un remate que, tras un leve desvío, terminó en el fondo de la red para abrir el marcador. Sin embargo, cuando el primer tiempo parecía inclinarse definitivamente, Moisés Villarroel aprovechó una serie de rebotes en el área y marcó el empate transitorio al minuto 45.






Lejos de desordenarse, Bolívar reaccionó de inmediato. En el tiempo añadido (47’), Cauteruccio recibió un pase preciso dentro del área y definió con categoría para el 2-1 con el que se cerró la primera mitad.
El complemento comenzó de manera electrizante. Apenas un minuto después del reinicio, Robson Matheus controló un centro con el pecho y ensayó una espectacular media chilena que se clavó en el ángulo, firmando el 3-1 y desatando la ovación del Siles.
El desconcierto se apoderó del conjunto visitante, que comenzó a perder orden y a cometer reiteradas infracciones. A los 56 minutos, Robson volvió a frotar la lámpara: tras una serie de regates, sacó un potente remate de media distancia que se incrustó nuevamente en el ángulo, completando su primer hat trick con la camiseta celeste y estableciendo el 4-1.
La goleada se selló al minuto 78, cuando Cauteruccio conectó otro disparo preciso que terminó en la escuadra, decretando el 5-1 definitivo.
En el tramo final, el cuerpo técnico dio minutos a sus refuerzos: ingresó Christian Alemán y debutaron con la camiseta académica Bryan Oyola y Carlos “El Chaval” Sejas, ampliando las variantes de cara a la recta decisiva del torneo.
Con esta amplia ventaja, Bolívar viajará a Santa Cruz para disputar el partido de vuelta con un margen importante, buscando sellar su clasificación a la gran final del Torneo de Verano 2026 y mantener intacta la ilusión del primer título de la temporada.