Bolívar Sub-20 cerró una valiosa participación en la Libertadores con triunfo y una imagen que ilusiona

La Paz, marzo 15 de 2026. La participación de Bolívar Sub-20 en la CONMEBOL Libertadores de la categoría, disputada en Ecuador entre el 7 y el 22 de marzo, dejó una imagen esperanzadora y valiosos aprendizajes para una generación de futbolistas que volvió a colocar al Club en el escenario internacional juvenil después de diez años.
La Academia llegó al certamen tras consagrarse campeón nacional Sub-19, logro que le otorgó el derecho de representar a Bolivia en uno de los torneos formativos más competitivos del continente. Bajo la dirección técnica de Ronald Arana, el plantel viajó con la ilusión de competir al más alto nivel, mostrar su identidad futbolística y medirse frente a algunas de las mejores canteras de Sudamérica.


Un grupo de alto nivel


El sorteo ubicó al equipo celeste en el Grupo A, junto al bicampeón del torneo Flamengo (Brasil), Independiente Medellín (Colombia) y Estudiantes de Mérida (Venezuela). El formato del campeonato establecía que solo los tres primeros de grupo y el mejor segundo avanzarían a semifinales, lo que convertía cada encuentro en una verdadera final.


El plantel partió rumbo a Quito el 5 de marzo, acompañado por los buenos deseos de toda la familia celeste. La delegación estuvo integrada por:
Juan José López, Juan Pablo Marigua, Matías Espinoza, Fernando Mena, Andy Ortuño, Luis Parada, Jesús Velásquez, Iker Sosa, Antonio Borhen, Tiago Castedo, Santos García, Paco Oliver Ordóñez, Escleizon Freita, Daniel Molina, Mixael Cerón, Claudio Narváez, Said Mabrook, Heiden Butrón, Ronald Cronenbold y Anderson Ayhuana.

Un debut competitivo ante Independiente Medellín


El estreno se produjo el 7 de marzo frente a Independiente Medellín. Fue un partido muy disputado, en el que ambos equipos intentaron imponer su estilo desde el inicio. El planteamiento académico dejó en claro la intención del cuerpo técnico: un equipo protagonista, con circulación de balón al ras del piso, triangulaciones y búsqueda permanente del arco rival.


Durante gran parte del encuentro el marcador se mantuvo 0-0, reflejando el equilibrio entre ambos equipos. Sin embargo, en los minutos finales el conjunto colombiano aprovechó mejor su fortaleza física y encontró el gol que le dio la victoria. Más allá del resultado, Bolívar dejó una buena impresión por su propuesta ofensiva y su actitud competitiva.


Desafío ante el campeón defensor


El segundo compromiso llegó el 10 de marzo, en el estadio Rodrigo Paz Delgado, frente al máximo favorito del torneo: Flamengo, bicampeón y vigente campeón del certamen.
El inicio fue complicado para el equipo boliviano, que rápidamente se vio en desventaja por 0-2. Sin embargo, lejos de rendirse, los dirigidos por Arana reaccionaron con carácter, recuperaron el control del juego y comenzaron a competir de igual a igual frente al poderoso conjunto brasileño.


El esfuerzo tuvo recompensa cuando Cronenbold marcó el primer gol de Bolívar en esta edición del torneo, acercando el marcador a 2-1. Durante varios pasajes del encuentro, la Academia sostuvo un duelo parejo, aunque el desgaste físico terminó pesando en el tramo final y Flamengo amplió la diferencia hasta el 4-1 definitivo. A pesar del resultado, el equipo paceño dejó una imagen valiente ante uno de los gigantes del continente.


Una victoria para cerrar con orgullo


Ya sin posibilidades de clasificación, Bolívar enfrentó el 13 de marzo a Estudiantes de Mérida en la última jornada del grupo. El objetivo era claro: despedirse del torneo con una victoria y seguir demostrando la evolución del proyecto formativo del club.


Desde el primer minuto, el conjunto celeste dominó el partido, generó las ocasiones más claras y terminó imponiéndose con una contundente victoria por 3-0. El triunfo fue el premio al esfuerzo y la convicción mostrados durante todo el torneo, además de colocar a Bolívar entre los clubes bolivianos que han logrado victorias en la historia de la Libertadores Sub-20.

Una generación con proyección


La participación en Ecuador dejó como balance una victoria y dos derrotas, pero, sobre todo, una experiencia invaluable para una generación de futbolistas que forma parte del proyecto formativo iniciado hace cinco años bajo la visión del presidente Marcelo Claure, quien apostó por el desarrollo de las divisiones inferiores y el fortalecimiento de las academias del club, con la metodología City.


Este grupo de jóvenes futbolistas comienza a acostumbrarse a competir en escenarios internacionales y frente a rivales de alto nivel, una experiencia clave para su crecimiento deportivo.


El camino recién empieza para estos talentos que representan el futuro del club y que, con el tiempo, buscarán dar el salto al profesionalismo para defender los colores de Bolívar y aportar también al desarrollo del fútbol boliviano.