Bolívar consiguió un empate agónico y valioso en territorio venezolano. La noche del miércoles 6 de mayo, el conjunto celeste igualó 1-1 frente a Deportivo La Guaira en el estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela, por la cuarta fecha de la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores.
El punto obtenido en Caracas le permite a la Academia cerrar la jornada con cinco unidades y mantenerse en la segunda posición del grupo C, actualmente en puestos de clasificación a los octavos de final del certamen continental.
El equipo paceño llegaba fortalecido tras una racha de tres victorias consecutivas (dos por el torneo local), incluyendo el resonante triunfo conseguido en La Paz frente a Fluminense. Para este compromiso, el director técnico interino Vladimir Soria alineó el siguiente onceno: Carlos Lampe; Luis Paz, José Sagredo, Ignacio Gariglio y Xavier Arreaga; Leonel Justiniano, Carlos “Tonino” Melgar y Robson Matheus; Patricio Rodríguez, Brian Oyola y Dorny Romero.
La presencia de Xavier Arreaga fue una de las grandes novedades de la jornada. El defensor ecuatoriano había sido descartado apenas 24 horas antes debido al nacimiento de su hijo, pero logró reincorporarse a la delegación y terminó siendo protagonista de una noche intensa en Caracas.
El encuentro comenzó con un ritmo frenético. Durante los primeros diez minutos ambos equipos apostaron por ataques rápidos y transiciones verticales, evitando el juego pausado en mitad de cancha. En ese intercambio, el conjunto boliviano fue el que generó las ocasiones más peligrosas, con Patricio Rodríguez y Tonino Melgar como los hombres más desequilibrantes en ofensiva.















Con el paso de los minutos, el partido encontró mayor equilibrio. Bolívar logró asentarse mejor en el terreno de juego, mostrando orden defensivo y buscando recuperar rápidamente el balón para salir en velocidad mediante su tridente ofensivo.
Sin embargo, cuando mejor se encontraba el cuadro paceño, llegó el golpe local. Al minuto 31, tras una pérdida en ataque, Deportivo La Guaira armó un contragolpe letal que dejó a Alí Meza mano a mano frente a Carlos Lampe. El atacante venezolano definió con precisión y marcó el 1-0 con el que ambos equipos se fueron al descanso.
Para la segunda mitad, Vladimir Soria realizó una modificación defensiva: Santiago Echeverría ingresó en reemplazo de Ignacio Gariglio.
El complemento inició con la misma intensidad, aunque esta vez con un dominio mucho más marcado del cuadro académico. Bolívar adelantó líneas y generó varias oportunidades claras para empatar el encuentro, pero el arquero Christopher Varela sostuvo al conjunto venezolano con intervenciones determinantes.
Dorny Romero tuvo dos ocasiones muy claras frente al arco, mientras que Robson Matheus estuvo cerca de marcar uno de los goles de la jornada con una espectacular chilena que exigió nuevamente al guardameta local.
A medida que avanzaban los minutos, el equipo venezolano retrocedió cada vez más, apostando únicamente al contragolpe. Allí apareció la experiencia de Carlos Lampe y la solidez defensiva liderada por Arreaga para sostener al equipo con vida.
El momento más tenso de la noche llegó al minuto 91. Tras un quite limpio de Arreaga, el árbitro ecuatoriano Bryan Loayza sancionó una supuesta falta y mostró la segunda tarjeta amarilla al defensor celeste, decretando su expulsión.
La decisión generó inmediatas protestas y, segundos después, el VAR intervino. Según el reglamento, el videoarbitraje puede revisar acciones de segunda amarilla que derivan en expulsión dentro de determinadas circunstancias. Tras observar nuevamente la jugada, Salazar rectificó su decisión, anuló la tarjeta y permitió que Bolívar continúe con once jugadores.
La revisión desató la molestia del conjunto local y cambió completamente el impulso emocional del partido. El cuadro paceño aprovechó el momento y se lanzó decididamente al ataque en busca del empate.





Ya en el minuto 94, una falta al borde del área venezolana le dio a la Academia una última oportunidad. Leonel Justiniano, capitán y uno de los futbolistas más regulares del equipo, asumió la responsabilidad del tiro libre. Su remate se desvió en la barrera y terminó ingresando al fondo del arco para desatar el festejo celeste y sellar el definitivo 1-1.
El empate deja a Bolívar en una posición expectante dentro del grupo y mantiene intactas sus posibilidades de avanzar a los octavos de final de la CONMEBOL Libertadores.
Ahora, el equipo paceño deberá cambiar rápidamente el foco para enfrentar a Blooming en Santa Cruz por el torneo local. Luego, ante Nacional Potosí, en el Siles. Posteriormente, el 19 de mayo, afrontará un desafío decisivo en Brasil frente a Fluminense, actual colero del grupo pero todavía con opciones de clasificación.
La Academia buscará sumar nuevamente fuera de casa para llegar con las mejores posibilidades a la última jornada, cuando definirá su futuro continental en La Paz frente al líder del grupo, Independiente Rivadavia.