La categoría Sub-20 del Club Bolívar afina detalles para asumir un nuevo desafío internacional: su segunda participación en la Conmebol Libertadores Sub-20, una vitrina continental que vuelve a poner a la cantera celeste en el escenario más exigente del fútbol juvenil sudamericano, en representación de Bolivia.
El equipo celeste representará al club en una competencia que reúne a los mejores talentos juveniles del continente. El certamen se disputará en Quito, Ecuador, del 7 al 22 de marzo, con la participación de 12 clubes sudamericanos.
Con trabajo intenso, compromiso y la ilusión intacta, bajo la dirección del profesor Ronald Arana, el plantel encara esta experiencia como una oportunidad única para competir al más alto nivel, sumar roce internacional y defender con orgullo los colores del Club.
Como parte de su preparación, el equipo disputó una serie de partidos amistosos en la ciudad de Santa Cruz, obteniendo resultados positivos:
Los entrenamientos se intensifican en el Centro de Alto Rendimiento “Guido Loayza” de Ananta, de cara a esta importante participación.
Será un paso clave en la formación de los jugadores y en el proyecto deportivo del club, que continúa apostando por el desarrollo de sus divisiones inferiores y la proyección de nuevos talentos.
La CONMEBOL Libertadores Sub-20 2026 se disputará en dos fases:
Fase preliminar (fase de grupos)
Los 12 equipos estarán distribuidos en tres grupos de cuatro clubes cada uno, según el sorteo realizado por la CONMEBOL. Todos los partidos se jugarán a una sola rueda.
Bolívar integra el Grupo “A” junto a:
Clasificarán a las semifinales:
Fase final
Todas las instancias se disputarán a partido único.
Los encuentros se jugarán en el Estadio Rodrigo Paz Delgado, el Estadio Olímpico Atahualpa, y la fase final se disputará en el estadio de IDV, todos en la ciudad de Quito.
Bolívar iniciará su camino en el certamen con el siguiente calendario:
El equipo celeste buscará avanzar a la fase final y dejar en alto el nombre del club en el máximo torneo juvenil de clubes de Sudamérica.
La historia comienza a escribirse