El primer partido del año en La Paz no pudo tener un mejor escenario. En un Hernando Siles repleto y vibrante, Bolívar igualó 2-2 con su histórico rival The Strongest este viernes 30 de enero, por el duelo de ida de los octavos de final del Torneo de Verano 2026. El choque, disputado desde las 19:00 con el conjunto atigrado como local, marcó el inicio oficial de la temporada futbolística en la ciudad y dejó una serie completamente abierta.
Ambos clubes presentaron planteles que ilusionan de cara al año, con el objetivo compartido de pelear el torneo local y realizar un papel destacado en la CONMEBOL Libertadores. La Academia, además, estrenó su nueva indumentaria 2026 de la marca Marathon, una camiseta celeste con detalles vinotinto y la silueta del Illimani en el pecho, que rápidamente captó la atención de la afición.
El director técnico Flavio Robatto apostó por el siguiente once inicial: Carlos Lampe; Ignacio Gariglio, Xavier Arreaga, Santiago Echeverría, José Sagredo; Leonel Justiniano, Robson Matheus, Ervin Vaca; Dorny Romero, Martín Cauteruccio y Patricio Rodríguez.
Desde el arranque, el elenco celeste asumió la iniciativa, priorizando la tenencia de balón, la circulación corta y las asociaciones por las bandas. En contrapartida, el conjunto aurinegro optó por un bloque más compacto, buscando lastimar con transiciones rápidas. La primera mitad se desarrolló con equilibrio y mucha fricción, hasta que, en el minuto 45, Robson desbordó por derecha, ingresó al área y recibió una falta sancionada como penal. Cauteruccio ejecutó con precisión, colocando el balón en el ángulo superior derecho para firmar el 1-0 con el que se fueron al descanso.
El complemento comenzó con los mismos protagonistas, aunque los cambios introducidos por el elenco rival le dieron mayor peso ofensivo. Esa presión tuvo su recompensa al minuto 72, cuando una acción discutida dentro del área derivó en un penal que Jaime Arrascaita transformó en el empate.
La respuesta de Robatto fue inmediata. Ingresaron Erwin Saavedra por Rodríguez, Jesús Sagredo por Echeverría y Christian Alemán por Cauteruccio, lo que revitalizó al equipo académico. El dominio volvió a ser celeste y, apenas cinco minutos más tarde, un tiro libre ejecutado al área terminó en un cabezazo de Arreaga que se desvió en un defensor contrario y se convirtió en autogol, estableciendo el 2-1.






Cuando parecía que el triunfo estaba al alcance, en el minuto 95 un remate desviado, tras un rebote que descolocó a Lampe, permitió al cuadro atigrado encontrar la igualdad definitiva y cerrar el clásico con un 2-2 que dejó sensaciones encontradas.
La serie se definirá el próximo viernes, con Bolívar de local, en un duelo que determinará al clasificado a los cuartos de final del certamen amistoso. Con este resultado, la Academia amplía su racha a seis clásicos consecutivos sin conocer la derrota, manteniendo su hegemonía reciente en el duelo más importante del fútbol boliviano.